Experiencia de estudiante Karin González

En enero se nos dijo que íbamos a trabajar el semestre en función de las radios comunitarias. Pero no me imaginé poder ganar tanto conocimiento y experiencias alrededor de un mismo tema.

Las lecturas del inicio fueron necesarias, para que nuestro grupo (el 1), pudiera administrar las preguntas del resto de los grupos, estructurarlas y desarrollarlas para realizar las actividades de diagnóstico. A pesar de llevar todo el conocimiento teórico necesario, y la base de la práctica de un proyecto anterior, no fue suficiente para la aplicación de la evaluación.
Con la base teórica se crean ciertas expectativas, pero al momento de estar en la práctica se necesita de todo el conocimiento acumulado para poder realizarla… y eso sucedió.

Creíamos que íbamos a legar directo a pasar encuestas, hacer actividades, pasar un buen momento, montarnos al bus y regresar. Cuando llegamos al “salón de usos múltiples”, nos vimos envueltas en un ambiente totalmente ajeno al nuestro y al mismo tiempo un ambiente al que podíamos aportar y del que teníamos conocimiento.

Era una asamblea general de dirigentes de radios comunitarias, que inicio con mucho respeto y protocolo. Se sentía el ambiente lleno de emoción.
Hubo una breve reseña sobre el calvario para la aprobación de la propuesta de ley de radios comunitarias y aprendimos como las radios comunitarias aprovechan los elementos de la tecnología para sus transmisiones. Pero hubo algo muy importante que realmente se quedó grabado en mí. Antes de que iniciara la plática de cómo usar la tecnología para usos múltiples, Don Rosendo (creo que era él) dijo: “le acabo de pedir permiso a la señorita para grabarla. A veces creemos que porque estamos en la radio podemos grabar a cualquiera, pero se nos olvida que la voz es un elemento muy importante y es algo muy personal. Es por eso que hay que pedir permiso siempre antes de capturar la voz de una persona.” Como estudiante de comunicación me han enseñado a pedir permiso antes de grabar con una cámara o un aparato de audio, para no incomodar a la persona… pero jamás me lo habían mostrado desde un punto de vista tan humano… irónico si la carrera pertenece a la Facultad de Humanidades.

Luego de las pláticas empezamos a realizar las actividades de diagnóstico, con la idea de encontrar a 20 jóvenes de distintas comunidades, y realizarles primero una breve encuentra. Nos encontramos con 8 jóvenes.
El resto de las encuestas las respondieron los dirigentes de las radios comunitarias, personas mayores y con experiencia en el ámbito radial. Entonces con el resultado de las actividades y expectativas de 8 jóvenes y encuestas respondidas por un gran número de adultos, nos dimos a la tarea de realizar un diagnóstico aproximado de lo que esperaban recibir de nosotros.

Si fue muy importante para nosotras realizar ese diagnóstico, porque sentimos el compromiso moral de brindar lo que se nos pedía, ya que esas personas nos abrieron las puertas de sus comunidades para ayudarlos en la preservación de las radios comunitarias. Porque al igual que en muchos otros aspectos, la preservación del ambiente depende de los más jóvenes.

kgcodoner@gmail.com

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